The work is done, the invoice is issued, and the money is somewhere in the operator's payment cycle. We purchase invoices and receivables at competitive terms, converting that wait into immediate liquidity — crews stay paid and equipment stays running while the operator's cycle runs its course.
The gap this closes
Completed work sitting on a balance sheet is the most expensive kind of success: the costs are fully spent, the revenue is fully earned, and neither is available. For contractors running multiple scopes, receivables compound faster than payments land. Factoring converts the receivable itself — the operator's obligation for work already delivered — into working capital now.
How it works
Review. We assess the invoice, the operator it is drawn on, and the delivery it documents. Compliance screening runs before any capital moves.
Purchase. We buy the receivable at terms agreed in days.
Liquidity. The contractor is funded immediately; the operator's payment cycle becomes our wait, not theirs.
Settle. Settlement follows the operator's payment of the invoice.
What we look for
Invoices for completed, accepted work, drawn on international operators active in Venezuela; documentation that supports the delivery; a contractor whose pipeline makes liquidity productive rather than remedial. Recurring arrangements are available for contractors invoicing on a regular cycle.
Common questions
Which invoices qualify? Invoices for work already delivered and accepted, drawn on international operators active in the country.
Is this a loan? No. We purchase the receivable. The contractor's obligation is the delivery already made — settlement comes from the operator's payment.
Can factoring repeat? Yes. Contractors invoicing monthly can structure a standing arrangement rather than financing invoice by invoice.
Factoraje para contratistas del sector petrolero venezolano
El trabajo está hecho, la factura emitida, y el dinero en algún punto del ciclo de pagos de la operadora. Compramos facturas y cuentas por cobrar en términos competitivos, convirtiendo esa espera en liquidez inmediata — las cuadrillas siguen cobrando y los equipos siguen operando mientras el ciclo de la operadora sigue su curso.
La brecha que cierra
El trabajo terminado en el balance es la forma más cara de éxito: los costos ya están gastados, el ingreso ya está ganado, y ninguno de los dos está disponible. Para contratistas con varios alcances en ejecución, las cuentas por cobrar se acumulan más rápido de lo que llegan los pagos. El factoraje convierte la propia cuenta por cobrar — la obligación de la operadora por trabajo ya entregado — en capital de trabajo hoy.
Cómo funciona
Revisión. Evaluamos la factura, la operadora contra la que está girada y la entrega que documenta. La verificación de cumplimiento se completa antes de que se mueva cualquier capital.
Compra. Compramos la cuenta por cobrar con términos acordados en días.
Liquidez. El contratista recibe los fondos de inmediato; el ciclo de pagos de la operadora pasa a ser nuestra espera, no la suya.
Liquidación. La liquidación sigue el pago de la factura por parte de la operadora.
Qué buscamos
Facturas por trabajo entregado y aceptado, giradas contra operadoras internacionales activas en Venezuela; documentación que respalde la entrega; un contratista cuya cartera haga que la liquidez sea productiva. Hay arreglos recurrentes para contratistas que facturan en ciclo regular.
Preguntas frecuentes
¿Qué facturas califican? Facturas por trabajo ya entregado y aceptado, giradas contra operadoras internacionales activas en el país.
¿Es un préstamo? No. Compramos la cuenta por cobrar. La obligación del contratista es la entrega ya realizada — la liquidación proviene del pago de la operadora.
¿Puede repetirse? Sí. Contratistas que facturan mensualmente pueden estructurar un arreglo permanente en lugar de financiar factura por factura.